Malos hábitos de los usuarios en Internet en el uso de sus contraseñas

2017Ene11-contrasegnas
Una nueva investigación de Kaspersky Lab reveló que las personas ponen en peligro su seguridad en Internet al hacer malas elecciones de contraseñas y erróneamente seleccionar aquellas que son simples, lo que puede tener consecuencias de gran trascendencia.





La investigación descubrió tres errores comunes al elegir contraseñas que ponen en riesgo a un gran número de usuarios de Internet:

  1.  se utiliza la misma contraseña para diferentes cuentas, lo que significa que si se filtra alguna, varias cuentas podrían ser hackeadas;
  2. se usan contraseñas débiles que son fáciles de descubrir; y
  3.  se almacenan de forma insegura, lo que contradice totalmente el propósito de tener contraseñas.

La investigación muestra que un gran número de personas, casi una de cada cinco (18%), se ha enfrentado a un intento de hackeo en sus cuentas. Sin embargo, pocas han empleado una contraseña eficaz e inteligente. Por ejemplo, sólo un tercio (30%) de los usuarios de Internet crea nuevas contraseñas para diferentes cuentas en línea y de forma preocupante, una de cada 10 personas utiliza la misma contraseña para todas sus cuentas en línea. Si esta contraseña llegara a filtrase, el usuario estaría en peligro de tener todas sus cuentas hackeadas y vulneradas por los atacantes.

 

El reporte también reveló que las personas no están creando contraseñas que sean lo suficientemente fuertes como para protegerse de hackeos y extorsiones. Sólo la mitad (47%) utiliza una combinación de letras mayúsculas y minúsculas en sus contraseñas y dos de cada tres (64%) utilizan una mezcla de letras y números. Esto, a pesar de que los usuarios creen que sus cuentas bancarias (51%), de correo electrónico (39%) y de compras en línea (37%) requieren contraseñas seguras.

 

El estudio también muestra que los usuarios hacen uso inadecuado de sus contraseñas al compartirlas con otras personas y usar métodos inseguros para recordarlas. Casi un tercio (28%) ha compartido alguna con un familiar cercano y, uno de cada diez (11%) lo ha hecho con sus amigos, lo que permite que las contraseñas se filtren involuntariamente. Más de uno de cada cinco (22%) también admitió haberlas escrito en un bloc de notas para ayudarle a recordarlas. Incluso, si una contraseña es fuerte, esto deja al usuario vulnerable, porque otras personas pueden verla y usarla.

Fuente: Alta Densidad